Os presentamos estas bellas imágenes de una jornada de acoso y derribo en nuestra finca de Zahariche en Sevilla.
El acto es un tentadero de machos. Consiste en acosar y derribar al becerro ( 2 años), para después picarlo en contra de su querencia ( la puya obviamente es muy pequeña para que no solo cause una molestia y ver si aun así pelean o huyen). Es para hacerse una idea de que esperar del futuro toro, una forma de medir su bravura. En caso de ser muy buenos y tener buenos antecedentes familiares se pueden dejar para semental.

Fotografías de Juan Antonio Caro